El crecimiento de las reclamaciones por daños y perjuicios, es uno de los apsectos que caracteriza la evolución de las relaciones laborales en los últimos diez años.
Con toda seguridad, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales tiene mucho que ver con esta situación, así como su amplísimo desarrollo reglamentario, lo que ha supuesto que hayan aflorado nuevos problemas que han cobrado protagonismo en el orden jurisdiccional.
En este nuevo contexto, el recargo de prestaciones, las controversias de las indemnizaciones laborales y las previstas en el Código Civil y sus compatibilidades, o el alcance de la modificación del Código Penal en materia de protección de los derechos laborales no hacen más que reflejar el nivel de exigencia a los empresarios en el cumplimiento de sus obligaciones, lo que conlleva que cada vez con mayor frecuencia se planteen ante los órganos jurisdiccionales sociales reclamaciones en petición de resarcimiento de daños.
A todo ello, hemos de añadir la evolución de la práctica en materia de reclamación de los sindicatos y los despachos laboralistas, lo que propicia un incremento en las reclamaciones de indemnización por respnsabilidad empresarial. Este hecho resulta preocupante en nuestra situación normativa actual, cuando aún está por construir un marco general y sistemático del régimen de responsabilidades del empresario en materia de prevencón de riesgos laborales.
Este hecho, no hace sino reforzar la necesidad empresarial de contar con un asesoramiento jurídico especializado en materia preventiva. |